Balance final (segunda parte)

Hola a tod@s los lectores que habéis seguido este cuaderno de bitácora sobre las idas y venidas de este profesor que hace ya casi 10 meses, decidió flipear sus clases y él mismo.  Esta entrada será la última (o no). La que pone punto y final a este curso (sinceramente, me cuesta, por no ser además repetitivo, calificar y definir lo que el presente curso ha supuesto en mi trayectoria docente) y por tanto, a modo de epílogo, habrá que revisar lo realizado, descubrir errores (la lista creo que es larga), pero por supuesto, poner en valor todo aquello que de positivo se puede extraer.

A diferencia de la primera parte de este balance, en la que prácticamente yo poco dije, ya que preferí mostrar sin ningún tipo de “cocina” las opiniones de mis alumn@s de 2º de bachillerato, en esta ocasión, he preferido hacer un ejercicio de síntesis con las respuestas que he recibido de ese mismo cuestionario, en este caso de mis alumnos de 2º ESO y de 1º de Bachillerato, para ir “enriqueciendo” esta última entrada.

En este sentido, me está resultando de lo más revelador poner en marcha esta “evaluación de la práctica docente” que de una manera clara, directa y sincera mis alumnos dan su opinión sobre mi trabajo. Como en todo tipo de relaciones humanas, !qué distintas son las “percepciones”, de lo que uno cree provocar y los estímulos que en realidad genera! Cuantas veces habremos oído decir aquello de: “No entiendo porque no me siguen”. Habrá que procurar un buen guía. Sus críticas y quejas, son para mi un referente absoluto para el curso que dentro de dos meses comenzará. De alguna manera el cuestionario a modo de rúbrica, me ha señalado claramente los puntos débiles. Por tanto…

PARTE A: lista de errores cometidos.

1.- Duración de los vídeos. Todos los que empezamos a flipear nuestras clases y a buscar referencias en la red, descubrimos que aquellos que se han iniciado en este mundo dan siempre el mismo consejo: “los vídeos deben durar entre 5 y 10 minutos, como mucho”. Bueno pues bien, en mi caso hay algunos que llegan a los 20 minutos. Nuestra generación de alumnos es youtuber, yo mismo al buscar un videotutorial en youtube, si encuentro lo que quiero en un vídeo de 3 minutos mejor que uno de 5.  Por tanto, aquí tengo un trabajo de revisión. Es preferible más vídeos, pero más cortos, que menos pero más largos.

Como en todo la experiencia es un grado, y ya sé dónde está el error. Algunos de mis vídeos realmente son explicaciones completas, que prácticamente consistían en trasladar a ese vídeo lo que antes hacia en en una, dos o incluso tres clases… Ello estaba provocado por la necesidad de “explicar todo” sin dejar nada fuera, a lo que hay que añadir la idea de querer aprovechar al máximo materiales míos previos (antiguos power points, pdfs reconvertidos en vídeo-lecciones…)

Los vídeos deben ser un mix de material introductorio, de presentación del tema, de explicación de conceptos y de exposición de contenidos, y en este sentido, hay vídeos que han “han tenido más éxito que otros”.

Además, y éste es otro reto para el futuro, debo ponerme las pilas en el “envoltorio” del vídeo. Debe ser atractivo a la hora de su visionado. En la red hay compañer@s que con una buena idea y recursos para llevarla a cabo, hacen verdaderas maravillas. Bueno, pues poco a poco. Para ser la primera vez, mis explicaciones con movenote han hecho su papel, pero hay otras posibilidades creativas que debo investigar.

 

2.- Unificar contenidos. Una de las “críticas” que mis alumnos me señalan tiene que ver con la “dispersión” de los contenidos. Efectivamente uno de los principales problemas que mis alumnos han llevado este curso tiene que ver son la diversidad de materiales con los que contaban y que les provocaba cierta “ansiedad” saber exactamente con lo que tenían que contar cuando llegado el momento yo planteaba un examen. Los alumnos necesitan saber exactamente qué se tienen que estudiar para dicho examen.

Pues bien ésto da para más de una reflexión. La primera y más evidente: estudiar para aprobar un examen. Cambiar la mentalidad de mis alumnos sobre su trabajo y el mío, creo que ha sido el reto más complicado al cual he tenido que hacer frente el presente curso. A mis alumnos (de todos los niveles, pero curiosamente, el de un nivel más bajo, fue el más difícil) les costó ver que mi forma de trabajar y llevar adelante la asignatura les reportaba muchos más beneficios, más allá del de aprobar o no un examen. Todo el trabajo realizado a través del visionado de vídeos, revisión de los cuestionarios, la realización de un trabajo en equipo, la exposición en el aula… buscaba un verdadero conocimiento de los temas tratados, desde una perspectiva mucho más allá de la mera repetición en un examen. Pero es cierto, que cuando llegaba ese momento (tal y como establecía la programación didáctica de mi departamento, y en este sentido he sido totalmente escrupuloso), debía poner exámenes, que en mi caso, realmente, suponía un repaso de los conocimientos adquiridos con todo el trabajo anterior,los alumnos comenzaba a entrar casi en pánico cuando me preguntaban: “Profe, ¿qué entra para el examen? ¿los vídeos? ¿los trabajos? ¿con el libro de texto es suficiente?”.

Yo intentaba aclarar, a veces con éxito, y otras no, que todo el material formaba parte de un “todo”, y que realmente todo era igualmente útil. Para ser sincero, a partir del final de la segunda evaluación (y especialmente en mi grupo de 2º de eso) comenzaron a tener claro mis alumnos, que para realmente entender el Renacimiento, todo el material utilizado servía de igual forma.

Ello no quiere decir, que no sea un problema a tener en cuenta para el curso próximo. Un problema que tiene que ver con la pervivencia del libro de texto. Los alumnos siguen viendo el libro de texto como una fuente de conocimiento casi absoluto. En todo caso, ya sabemos que entre el libro de texto y los alumnos existe una especie de relación amor-odio: “ni contigo ni sin ti” (sólo hay que ver como acaban algunos libros al final del curso, o como se heredan: los alumnos nos hacen descubrir una técnica oculta detrás del subrayado, y es el “sub-subrayado” con colores distintos al original). No voy aponer en discusión el esfuerzo que hacen las editoriales por mejorar su material, por hacerlo más atractivo, interactivo, virtual… pero el problema básicamente, sigue siendo el mismo: el libro de texto encorseta a los alumnos y a los docentes. E incluso algunas editoriales en ese proceso de “personalizar y costumizar” el libro de texto, ofrecen al docente la opción de prácticamente crear tu propio libro de texto partiendo de la versión online (poner tus vídeos, tus enlaces, tus actividades…) Es verdad, que llegado el momento su guía nos es muy útil: seguir el libro de texto nos facilita nuestro trabajo y el de nuestros alumnos. Pero a ellos les aburre mortalmente y a nosotros (a mi en concreto) de alguna manera me obliga a tenerlo en cuenta, entre otras cosas porque las familias se han gastado un dinero en él (y no poco). He intentado buscar el equilibrio entre ambas situaciones, y mantener el libro como material de consulta era una opción. Aunque, sinceramente, material de consulta, teniendo como competidor internet, cuesta hacerlo.

3.- Una plataforma digital única. Al comenzar el curso mis alumnos tenían que: crearse una cuenta en gmail (muchos ya la tenían, otra cosa es que supieran cuál era), formar parte de una comunidad de g+, darse de alta en la plataforma moodle del centro y matricularse en mi curso, y automatricularse en la clase virtual de Edpuzzle donde yo iba colgando los vídeos, utilizar twitter… Con perspectiva, debo decir, que tardamos poco tiempo en poner en marcha todo ésto, pero en su momento, adentrarse en la maravillosa y enriquecedora experiencia del mundo de las contraseñas y passwords, es de lo más estimulante para un profesor que tiene casi 100 alumnos, de los cuales hay gente “suelta” en estos menesteres y otros no tanto. Por cierto, han descubierto que una agenda y un boli en el que apuntar los usuarios y contraseñas puede ser algo verdaderamente útil en el mundo virtual.

Por tanto, es evidente que debo unificar y centralizar todo el material de cada curso. En este sentido estoy barajando la posibilidad de hacerlo con google classroom para el curso próximo: crear clases, usar las herramientas de google (drive, cuestionarios, trabajo colaborativo online, sus sites,  youtube…) e incluso, vincular los grupos de Edpuzzle con google classroom… son toda una serie de ventajas que me hacen tener en cuenta esta opción. Y en todo caso, seguir probando hasta dar con la fórmula más eficaz.

 

4.- Acceso real y eficaz a internet. Una alumna de 2º de eso señalaba: “Cuando nos manda hacer trabajos nos deja poco tiempo para hacerlo porque piensa que en clase se pueden hacer muchas cosas pero si no tienes donde buscar no puedes hacer nada” . Estoy completamente de acuerdo con ella, y hay que solventar este problema de cara al curso próximo. La fase de trabajo en el aula tenía un elevado componente de búsqueda de información para responder a los retos planteados y crear sus propios contenidos. Al principio del curso en la reunión que tuve con los padres, les informé de que en mi aula el móvil iba a ser una herramienta de trabajo esencial, cosa que me serviría a la vez, para hacer ver el móvil entre los alumnos, y a partir de normas de uso claras, un instrumento en absoluto incompatible con lo que significaba el trabajo en el aula y en el centro. Si no tenemos acceso a internet en el aula, el móvil podía suplir esa carencia. De hecho incluso, intenté crear una pequeña red wifi en nuestras aulas, pero al poco tiempo, no era eficaz y además se cambió el soporte que me permitía hacerlo por lo que tuve que admitir que se precisaba del uso de su móvil para hacerlo. Ahora bien, no era preciso que todos los alumnos tuvieran ese acceso a lo largo de todo el proceso, y no era necesario la búsqueda de información y contenidos como una prioridad absoluta, a partir de la cual, sino se se hacía, el trabajo se bloqueaba. Admito que internet te lo facilita, pero no es el fin de nuestra existencia en el aula, sin la red.

Pero es una evidencia que para el curso próximo, el centro debe dar una cobertura y solución a este problema, ya que debería ser el propio centro el que lo resolviera. Obviamente no pretendo, ni mucho menos, que el centro de cobertura wifi a los casi mil alumnos que tenemos en el centro, pero sí soluciones concretas en momentos puntuales (y en este sentido debo reconocer el trabajo realizado por mi compañera Toñi Vera, siempre atenta a darme una solución a mis problemas)

 

5.- El trabajo cooperativo. Ya lo he ido señalando en entradas anteriores, una de las claves del éxito de este curso, en todos los niveles ha sido el buen funcionamiento del trabajo en grupo, cuando éste ha sido real, eficaz, responsable, verdaderamente cooperativo y colaborativo… Pero cuando no lo ha sido…. Mis alumnos reconocen haber aprendido más y mejor con sus compañeros, han mejorado sus relaciones personales. Es más, muchos reconocen que si no hubiese sido por esta forma de trabajar no hubiesen conocido a compañer@s, más allá de su círculo cercano, y eso a la larga ha sido enormemente enriquecedor.
En este sentido, yo he sido un auténtico aprendiz. Como tantos compañer@s, mi conocimiento sobre lo que es el trabajo cooperativo era al principio de curso, cercano a la nada. He tenido que aprender, ser autodidacta y alumno en esta materia. Gracias a Marena Navarro y su aportación, ya no daré palos de ciego en el próximo curso. Es más, tengo claro que hay que comenzar con dinámicas de grupo. Tengo que conocer a mis alumnos y ellos deben conocerse, para que sobre esa base intentemos formar verdaderos grupos de trabajo cooperativo que sean eficaces. Sin duda, es en este apartado en el que más he aprendido, y en el que más me falta por aprender. Pero, visto lo visto, y teniendo en cuenta la opinión de mis alumnos, es uno de los elementos en el que más debo incidir, para que el curso próximo comencemos con buen pie. Admito, lo caótico que llegó a ser el principio de curso, y si hubo un momento, en el que estuve a punto de replantearme lo que estaba haciendo, venía especialmente por “este talón de Aquiles”. No de la metodología, sino en mi formación. Pero bueno, sino hubiese dado el paso no hubiese aprendido lo que he aprendido. Tirarse a la piscina sin agua es una inconsciencia,  pero no asumir riesgos, a las alturas en las estamos (al menos en mi carrera profesional) es una todavía mayor.

 

6.- Gestión del tiempo. Y por último, ésta es una de las criticas más señaladas por mis alumnos en su valoración de la “clase al revés” y de mi trabajo con ellos. Bien, exactamente, ¿a qué se refieren? Una de los aspectos que más ha influenciado en mi labor docente, como nuca lo había hecho anteriormente, era el de un término que genéricamente vamos a llamar la “temporalización”. En cualquier unidad didáctica, programación… es obligatorio señalar los tiempos en los que el docente llevará a cabo dicha unidad didáctica. Con anterioridad, la experiencia me daba un referente temporal que solía utilizar, y en el que desde luego, no se fijaba, casi al minuto, el día a día de mi labor en el aula. Éso, este curso ha cambiado radicalmente: al comienzo de un tema mis alumnos recibían un documento señalando hasta el más mínimo detalle  lo que se iba a realizar, siendo acompañado de una “memoria temporal”: todas las sesiones lectivas estaban perfectamente clasificadas y organizadas. Se fijaba los días de revisión de los vídeos, los días de realización del trabajo, la exposición y la evaluación de los mismos. Mis alumnos antes de empezar sabían perfectamente el calendario. Esta información es crucial: los alumnos debe saber qué, pero también el cuando. Ésto les supone a ello asumir una responsabilidad sobre la organización de su tiempo. En mi caso, nunca un vídeo era de hoy para mañana. Siempre había un margen de al menos tres días, para realizar esa tarea. Un mínimo de 3 sesiones para poner en marcha el trabajo en el aula y realizarla, y dos sesiones más de exposición. Se añadía siempre una más de repaso (momento kahoot) y una sesión más para realizar una prueba.

Partiendo de este detallado plan de actuación, mis alumnos han aprendido que en mi asignatura los plazos estaban para cumplirse, y en ese sentido he querido ser ejemplo para ellos: si yo me comprometía a tener realizado, corregido o revisado un cuestionario antes de empezar la clase, esa labor estaba hecha. No puedes pedir a tus alumnos lo que tú no haces.

Eso no quita, para que haya estado atento a una realidad evidente y que mis alumnos me reconocen en el apartado de valoraciones positivas: mi asignatura no era la única, y puntualmente, sé que han habido momentos de agobio y solapamiento de tiempos con otras materias, por eso he dado siempre un margen razonable de adaptación (con el que yo solía ya contar), de esta manera todo el mundo acababa cumpliendo.

Evidentemente la gestión del tiempo, es un elemento, que tanto para mis alumnos como para mi, necesito ir puliendo poco a poco, para que como el engranaje de un reloj, todo encaje a la perfección. Por cierto, ésto es lo que ha ocurrido en la mayor parte del curso.

 

Pues bien hasta aquí el repaso de crítica constructiva. Darles la palabra a mis alumnos era una obligación y casi una necesidad por mi parte. Ahora se confirma lo que podía intuir y realmente ver a lo largo del curso. Éstos aspectos a mejorar son la esencia para garantizar el éxito del curso 2016-2017.

En el apartado de aspectos positivos del curso que ahora finaliza, voy a dar de nuevo la palabra a los auténticos protagonistas de este año: mis alumnos. Aquellos que han confíado en su profesor, que han perseverado, que me han dado el visto bueno y que finalmente, y éso es lo que me anima a seguir y a tener claro que éste es un buen camino (ni el único ni el mejor, evidentemente), pero uno que funciona, que les motiva, les anima y especialmente, les hace aprender.

Y lo que corrobora esta valoración sale de ellos mimos cuando señalan, su grado de satisfacción (rondando el 90%) con esta metodología, su creencia que debería ser una metodología extensible a otras asignaturas y cuando consideran, en una gran porcentaje, que no ha perjudicado esta forma de trabajar al resto de asignaturas.

Por tanto, aquí van algunas de sus reflexiones:

2º ESO

“La manera en la que aprendemos, es una manera con más sentido, visual, fácil y que hace que realmente aprendamos sin necesidad de memorizar cosas que a la semana ni siquiera recordamos.”

“Aprendemos de una forma más fácil y divertida”

“El hecho de que nos mande hacer trabajos tipo vídeos, exposiciones, exámenes hechos por nosotros… para así nosotros poder ir aprendiendo a medida que hagamos la tarea.”

“Gracias al trabajo en grupo hemos podido realizar trabajos que haciéndolos individualmente no habrían quedado igual o no se podrían haber hecho. Dependiendo de los miembros del grupo ha sido más fácil o más difícil hacer el trabajo y el resultado final ha sido diferente, pero gracias a que los miembros del grupo son aleatorios hemos podido hacer buenos amigos que si no hubiera sido por el trabajo no habríamos hecho.”

“Nos han servido para aprender y lo bueno de moodle y de edpuzzle es que podíamos verlo las veces que quisiéramos. Con la comunidad hemos resuelto las dudas y hemos estado al día.”

“Creo que la llamada “clase al revés” debería aplicarse en todas las asignaturas. Pues nos ha enseñado a que estudiar no significa memorizar datos tan solo, sino realizar presentaciones, trabajos, cooperar en equipo, aprender. Que lo importante no es la nota, si no el esfuerzo y el empeño que le has puesto y por supuesto lo que has conseguido aprender. Ojalá el año que viene se repitiera la “clase al revés””

“Lo que hacemos esta bastante bien, hay veces que incluso quitaría algunos exámenes ya que trabajamos bastante. Pero en general me parece una muy buena forma de trabajar, Vicente debería hablar con el resto de profesores sobre esta manera de enseñanza.”

“Me parece muy buena la idea de la clase al revés y como alumno quiero que mis siguientes compañeros lo sigan probando.”
“Me ha gustado mucho este curso porque hemos podido aprender de una forma más entretenida y que se nos quedara mucho más tiempo. Me gustaría más trabajos en forma de vídeos, trabajos en los que tengamos que ponernos en el papel de las personas de la época, etc.”
1º de BACHILLERATO (B/C)

“El trabajo por encima de los exámenes”, literalmente. La valoración que se le ha dado al trabajo tanto de manera colectiva en los grupos como individualmente con los vídeos de moodle y edpuzzle. El que haber trabajado durante el curso sea decisivo a la hora de la evaluación y que ayudara mucho para aprobar la asignatura para mí ha sido de lo mejor. Hace que se lleve la asignatura al día y que no se abandone.

“Cumple con los plazos que dice, comprende a los alumnos e intenta siempre que mejoremos en lo que no somos capaces de hacer todo bien.”

“Personalmente me ha gustado mucho esta manera de trabajar que ha tenido y pienso que se puede aplicar a otras asignaturas. Me ha gustado sobre todo porque los alumnos hemos participado y éso al ser dos clases juntas ha ayudado a la relación entre nosotros mismos para conocernos mejor. También que a la hora de estudiar ha sido más fácil porque cuando empezabas a repasar todo para el examen te dabas cuenta de que la mayaría de las cosas ya te las sabías o al menos ya sabías de qué iba, aunque eso claro está no ha quitado que había que estudiarlo a fondo para aprobar el examen. Me gustaría seguir trabajando de esta forma el año que viene.”

“1-Bueno, yo te doy mi enhorabuena por este curso. Las clases no han sido monótonas y aburridas, siempre había que hacer algo, algunos días se pueden haber hecho algo espesas, pero bueno eso pasa siempre, no todos los días estas con las mismas ganas y motivación. 2-Las herramientas utilizadas han sido clave, la más importante para mí “Google Drive”, una cosa a la que no le tenía mucho aprecio y sólo la había utilizado un par de veces y que ahora la tengo como algo imprescindible. La edición de vídeos tampoco está de más, ya que ahora sabemos por donde andan los tiros y conocemos unas cuantas aplicaciones para editar. 3-Las exposiciones tampoco hay que dejarlas de lado, ya que es de lo mejor que hay para mostrarle y explicarle a la clase el trabajo realizado, pero más que eso, para que lo vean y lo entiendan, que lo tengan en cuenta y eso, que alguno se quede con algo de lo que has dicho y lo ponga en el examen. 4-La exigencia, el respeto y la dinámica han sido la base para que esto funcionara bien. Salu2.”

“Para mi, al principio fue duro, pero cuando te acostumbras a hacerlo todo, el interés que muestras no es solo para subir nota, y para que el profesor vea que te esfuerzas. Es para que tu mismo te des cuenta de que todo en esta vida esta relacionado, y que lo que pasa actualmente no es por arte de magia, es por hechos, que la asignatura de historia te aporta para que nos demos cuenta de que todo está relacionado, que todo lo que pasa en el mundo, nos afecta a todos. Con esta asignatura y sobre todo en el último trimestre he aprendido mucho muchísimo, y ahora se cosas que nunca antes había imaginado que, sea cuando sea, me pregunten, pueda responder con fluidez.”

“Pues muchas gracias Vicente por hacer las clases diferentes que ya estoy cansado de que el profesor se ponga a tirar el rollo, y que no sólo nosotros hemos trabajado para mi tú has sido el que más, muchas gracias por todo”.

“Con él aprendes más cosas de las que crees: aprendes a colaborar en equipo, a cumplir con los plazos, a esforzarte y a mostrar interés en una asignatura.”

“Todo este sistema funciona gracias a el, si el profesor no funciona, el método tampoco.”
“Tener en cuenta el esfuerzo de cada uno, y aunque firme, ser comprensible cuando se ha tenido algún problema en los grupos.”
“Cuando comenzó el curso creo que a todos nos pareció un poco extraño este método, pero creo y espero que muchos mas profesores cojan este ejemplo, no solo porque que aprendes, si no, que aprendes divirtiéndote, conociendo a la clase, viendo vídeos , haciendo trabajos etc. Otros profesores simplemente buscan todo lo que eres capaz de memorizar el día de examen , sin valorar tu trabajo, o si eres constante con esa asignatura es decir que parece que no ponen de su parte para “ayudar”.Me ha parecido increíble este nuevo método y de verdad que me gustaría muchísimo aprender otras asignaturas así, creo que es mas fácil de asimilar y comprender, ya que creo que nunca he aprendido tanto en historia como en este año.Vicente de mayor quiero ser una profesora como tú.”
“Al principio de curso no me gustaba esta nueva forma porque era demasiado diferente a lo que estamos acostumbrados, pero a lo largo del curso me he dado cuenta de que es mucho mejor que las demás, porque es el año que más he aprendido de la asignatura de historia y he aprendido también a perder el miedo a salir a hablar delante de la clase. También a la hora de la nota, como ya he dicho antes, tiene en cuenta muchos más aspectos y eso debería hacerse también en todas las demás asignaturas. PD: El año que viene si puede ser elige la clase de mixtas que me gustaría que me dieses tú otro año más. 😆”
Y hasta aquí hemos llegado. En dos meses, comienza el curso 2016-2017 y por supuesto, seguiré flipeando mis clases, a mis alumnos y a mi mismo.
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